Después de varias horas de aguantar un sol de justicia, mientras se resolvían los trámites burocráticos para franquear el paso fronterizo, del lado de Jericó (la región más profunda de la superficie terrestre, situada a 260 metros bajo el nivel del mar), toda la comitiva ha conseguido finalmente llegar a su destino, donde los familiares de los niños, acompañados por varios centenares de refugiados, procedentes de los campos de donde proceden los pequeños, nos han ofrecido una fiesta de bienvenida al aire libre, para agasajar a los activistas del ISM, cooperantes de Paz Ahora y a los propios niños.
En la fiesta han participado grupos folklóricos infantiles, bandas de cornetas y tambores de los "Boysand Girl Scouts" de Palestina, y un grupo juvenil de "rap". Un representante palestino de la UNRWA (organismo de la ONU para los refugidaos palestinos) se dirigió desde los micrófonos para agradecer el proyecto Vacaciones para la Paz y animar a niños y adultos a dar vivas a una Palestina libre de la ocupaciom millitar israelí).