Al lanzar la idea de un Foro por una Paz Justa en Oriente Próximo, el Foro Social de Madrid pretendía dar voz a los ciudadanos del otro lado del Mediterráneo, a los que tantas veces se les ha negado la palabra. La gente de Oriente Próximo, una región que ha sufrido con creces las consecuencias de una globalización neoliberal, tiene la oportunidad en este foro de alzar su voz a favor de una paz justa, basada en sus derechos como pueblos.
Los ciudadanos de Madrid han sido grandes activistas por la paz. No hay que olvidar las manifestaciones en contra de la guerra de Iraq hace cuatro años – al calor de las cuales surge el Foro Social de Madrid como espacio -, recordemos que fueron las más grandes del mundo y demostraron el profundo arraigo que el valor ciudadano de la paz tenía y tiene para el conjunto de los madrileños.
Cuatro años más tarde, la situación en Oriente Próximo es más acuciante que nunca. Los titulares de hoy nos golpean con la cifra de más de 50 muertos en Iraq, cifras espeluznantes que son ya habituales en nuestros periódicos. Además, asistimos de nuevo a una nueva confiscación de tierras palestinas palestinas para una nueva colonia en Jerusalén, lo que seccionará Cisjordania en dos mitades y convertirá los barrios palestinos de Jerusalén en enclaves aislados.
Está claro que la situación de ocupación, guerra, destrucción, violaciones de los derechos humanos e invasiones militares está más presente que nunca. La sociedad civil madrileña ha vuelto a entender que, a puertas de una nueva iniciativa gubernamental para una Conferencia de Paz, es hora de volver a movilizarse en favor de la paz, de una paz justa, dando la voz a los pueblos para sentar unos requisitos de paz justos y demandar a la Comunidad Internacional que asuma sus responsabilidades históricas en este conflicto.