Con ese fin, Musharraf firmó un decreto que tendrá que ser ratificado por el parlamento en los próximos seis meses.
Según la ordenanza, en lo adelante el presidente se hará cargo de la Autoridad de Comando Nacional (NCA, por sus siglas en inglés), el organismo responsable por el arsenal nuclear.
Musharraf estableció el NCA en 2000, dos años después de que Pakistán se convirtiera en la única potencia nuclear declarada del mundo islámico, en medio de grandes tensiones con India, que también posee armas de este tipo.
La nueva medida se toma en momentos en que aumentan los temores de que armamentos nucleares paquistaníes puedan caer en manos de extremistas islámicos.
Cuatro años después de las primeras pruebas, el principal científico nuclear del país, Abdul Qadeer Khan, fue acusado de encabezar un mercado negro internacional de tecnología nuclear.
El 8 de enero tendrán lugar las elecciones generales y muchos analistas predicen que, si no son manipuladas, es muy posible que surja un gobierno hostil a Musharraf.
Estamos atravesando un período de transición y el país regresa a una democracia plena. Por eso, se está implementando todo lo que había quedado pendiente
Un portavoz del ejército, el mayor general Waheed Arshad, dijo que hay consenso entre los partidos políticos paquistaníes de que las armas nucleares deben ser controladas por el NCA.
Según él, es importante que este organismo tenga una sólida base jurídica antes de las elecciones.
"Estamos atravesando un período de transición y el país regresa a una democracia plena. Por eso, se está implementando todo lo que había quedado pendiente", expresó.
El mes pasado, Pakistán confirmó que Estados Unidos le está ayudando a reforzar la seguridad de sus armas nucleares.