En la denuncia se especifica como el largo interrogatorio acompañado de tratos vejatorios impidió que el señor Sánchez Gordillo y su acompañante pudieran embarcar en el avión, viéndose obligados a permanecer en tierra 24 horas más y a pagar un nuevo billete.
Ambos participaban en la “Brigada por la Paz a Palestina” que acompañaba a los niños del programa “Vacaciones para la Paz 2008” a sus hogares en los campos de refugiados palestinos.
No sirvió de nada que el señor Sánchez Gordillo mostrará repetidas veces su credencial de parlamentario andaluz. Los miembros de la seguridad de fronteras israelí mantuvieron contra el un trato vejatorio. Fue obligado a descalzarse, fue cacheado y el contenido de su equipaje vaciado en un mostrador expuesto a la vista de cualquier viajero.
Sánchez Girdillo fue sometido además a un largo interrogatorio en el que pretendían averiguar sus actividades políticas en Palestina, a pesar de sus protestas en el sentido de que un parlamentario no tiene por que dar explicaciones de sus actividades a uniformados de otro país.
Se puede decir que el señor Sánchez Gordillo no gozó de ningún privilegio, puesto que esta actitud agresiva es la misma que sufre cualquier activista por la paz que visita Palestina. Su acompañante, el presidente de la ONG Paz Ahora, sufrió exactamente el mismo maltrato.
En la denuncia que se presentará esta mañana en la entrevista que ambos mantendrán con el embajador español se expone también como los empleados de Iberia colaboraron en todo momento con las tácticas policiales israelíes, negándose a prestar auxilio a los dos viajeros españoles. Ningún empleado de Iberia en el aeropuerto tenía nacionalidad española y ni siquiera uno hablaba castellano, puesto que todos ellos eran israelíes perfectamente coordinados con la seguridad de fronteras del Estado de Israel. En el colmo de la indefensión, la representante de Iberia informó que no era posible presentar un queja puesto que Iberia carece de libro de reclamaciones en el aeropuerto de Tel-A-Viv.