Estos tres responsables y el comandante de la retaguardia, Yitzhak Gershon, fallaron estrepitosamente "en el proceso de toma de decisiones, evaluación y estimación de su manejo del frente interno", denuncia el documento, de 582 páginas.
"Los líderes estatales invirtieron la mayoría de sus esfuerzos en combatir en el Líbano, en vez de manejar la retaguardia, que sufrió grandes daños desde los primeros días de la guerra", apunta Lindenstrauss, jefe de la Oficina de la Auditoría del Estado.