El mundo de los poderosos permanece indiferente ante lo que ocurre en Gaza igual que ha permanecido indiferente durante 50 años al sufrimiento de todo un pueblo y ha asistido sin pestañear a masacres, exilios, encarcelamientos y sometimiento de la población a la esclavitud.
El poder sigue llamando verdugos a las victimas y terroristas a los que defienden su derecho a la supervivencia. Y sigue apoyando en los foros internacionales y con infinidad de recursos y armamento sofisticado a quienes actúan con total impunidad para someter y destruir el pueblo palestino.
Ya no se trata de que usen dos medidas distintas ante el derecho a vivir en la propia tierra, la defensa ante los asesinatos, la condena a un bloqueo pensado y ejecutado para llevar a los hombres, mujeres y niños palestinos al hambre, la enfermedad y la muerte. Se trata de que estamos pura y simplemente, asistiendo a un genocidio.
Como ciudadanos sin más poder que nuestra palabra, nuestra inteligencia y nuestra lucha, pedimos por justicia y dignidad:
ALTO AL GENOCIDIO EN GAZA.
ROMPAMOS EL BLOQUEO CONTRA GAZA.